Veo jóvenes, conciudadanos míos, cuya desgracia estriba precisamente en haber heredado granjas, casas, corrales, ganado y aperos, pues es más fácil proveerse que despojarse de ellos. Más les habría valido nacer en campo abierto y ser criados por una loba, para conocer así a las claras, la tierra a la que habían sido llamados a trabajar. ¿Quién los hizo siervos de la gleba? ¡A qué santo comer de sus sesenta acres, cuando el hombre ha sido condenado sólo a su porción de barro! ¿Por qué cavarse ya la fosa apenas nacidos? Tienen que dedicar su vida a sacar adelante todas estas cosas, tratando de no consumirse en el empeño. ¡Qué de pobres almas inmortales he visto sofocadas y exhaustas bajo esta carga, arrastrándose por el camino de la vida con un granero de veinticinco metros por quince a cuestas, sin tiempo de limpiar, siquiera por encima, sus augianos establos, y con cien acres para labranza, siega, pastos y aun bosque! Quienes nada tienen, y por no tener se hallan libres de pechar con tanto impedimento heredado, encuentran ya suficiente ardua la tarea de someter y cultivar su legado de carne.
-
goodmemory reblogged this from alainrichert
-
desperateways likes this
-
alainrichert reblogged this from ratak-monodosico
-
philipnisco likes this
-
157trojans posted this